Caminando en victoria con Jesús
- Luis Jefferson Tumailla

- 27 jun
- 2 min de lectura
Y todos estos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros... Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. Hebreos 11:39-40; 12:1-3
Introducción
Caminar hacia la meta final que es la eternidad con Dios es posible cuando damos pasos firmes y sostenidos, asidos de la mano del Señor Jesucristo. Avanzar no se logra dependiendo de la fortaleza personal sino afianzados de la fortaleza divina, por eso es necesario seguir caminando en victoria con Jesús.

Es probable que las circunstancias adversas desprendan temores, inquietud e incertidumbre; sin embargo estamos llamados a seguir caminando en fidelidad a Dios. Nos anima la esperanza de que nuestro amado Padre cumplirá aquello que nos ha prometido y que es: en el presente muchas bendiciones, y mañana: la vida eterna.
1. Caminando hacia la eternidad con Dios (11:39-40)
1. Nuestro tránsito terrenal con Dios amerita que tengamos fe (versículo 39).
2. Puede que no veamos ahora la materialización de las promesas divinas, pero debemos seguir caminando firmes (versículo 39).
3. Como los hombres de fe que describe la Biblia, estamos llamados a guardar la esperanza, confiando en la veracidad de las promesas de Dios (versículo 40).
2. Es posible dar pasos hacia la victoria con ayuda del Señor Jesús (12:1)
1. Con ayuda del Señor Jesús podemos despojarnos del temor, las dudas y la incertidumbre que nos impiden avanzar (versículo 1 a).
2. Con ayuda del Señor Jesús podemos vencer la tentación que inclina nuestra naturaleza al pecado (versículo 1 b).
3. Con la ayuda del Señor Jesús podemos avanzar en el camino de fe con perseverancia (versículo 1 c).
3. El secreto de avanzar hacia la victoria es poner nuestra mirada en el Señor Jesús (versículos 2-3).
1. Nuestra mirada no puede estar puesta en las circunstancias, sino en la sagrada meta (versículo 2).
2. El Señor Jesús es Quien nos fortalece con la fe necesaria para vencer (versículo 2 b). “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe”.
3. El Señor Jesús es quien nos anima cuando llegan los momentos difíciles (versículo 3).
Conclusión
Los cristianos estamos llamados a caminar en victoria con la ayuda del Señor Jesucristo. Él nos guía, ayuda y fortalece para seguir adelante, por encima de las circunstancias. Cuando llega el desánimo, Él nos anima; si nos asalta la incertidumbre, nos llena de seguridad, y si el cansancio toca a nuestra puerta, Él nos fortalece. ¡Usted puede dar pasos firmes hacia la victoria caminando de la mano del Señor Jesucristo!



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